Quédate conmigo en este último vídeo de 2019 para averiguarlo.
PD: ¡habemus micrófono nuevo!. Espero que se note un poquito la mejor calidad sonora 🙂 Feliz año a todos, nos vemos en 2020 con más divulgación alimentaria.
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Tardarás en leer este post < 1minutoLa Navidad es una época plagada de excesos alimentarios, y eso es innegable. Las comidas abundando con familiares, amigos y compañeros de trabajo se convierten en una rutina prácticamente inexorable durante esta época de celebración invernal.
Tardarás en leer este post < 1minutoLos superalimentos llevan varios años llenando las estanterías de los supermercados y las cestas de los consumidores. Y no es para menos, ya que —según afirman sus acérrimos defensores— los superalimentos poseen multitud de propiedades encaminadas a mejorar la salud y prevenir un amplio catálogo de enfermedades que asolan a la sociedad moderna.
Seguro que te suenan sus pintorescos nombres: bayas de Goji, semillas de chía o espirulina, entre otros tantos. Estos productos tan solo representan una pequeña muestra del amplio surtido que conforman hoy en día los superalimentos en el mercado.
Y es que, a través de elevadas promesas nutricionales, los superalimentos se postulan como el remedio perfecto para combatir desde la obesidad, hasta las enfermedades cardiovasculares, pasando por el cáncer. Y claro, cuando hablamos de enfermedades tan graves hay que andar con pies de plomo.
Según parece, los superalimentos se han convertido en un recurso obligatorio dentro de la dieta de cualquier persona que desee mantener un estilo de vida saludable. Pero, ¿hasta qué punto son tan ‘súper’ todo estos productos?
Este artículo ha sido escrito en colaboración para Vitónica. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace
Tardarás en leer este post < 1minutoChupar la cabeza de las gambas es todo un placer para la mayoría de los mortales. Sin embargo, en los últimos días hemos visto un gran número de titulares alertando sobre lo peligroso de esta antiquísima práctica, desaconsejando totalmente su consumo debido a la elevada ingesta de cadmio presente en la cabeza de gambas y langostinos.
Pero, ¿hasta qué punto es cierta dicha alerta alimentaria? En el artículo de hoy analizaremos si es cierto que chupar las cabezas de gambas y langostinos es perjudicial para la salud, y si debemos eliminar esta práctica de nuestro repertorio navideño.
Este artículo ha sido escrito en colaboración para Vitónica. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace
Tardarás en leer este post < 1minutoVivimos tiempos complicados en materia de alimentación y medio ambiente. El desperdicio de alimentos se ha convertido en uno de los mayores problemas a los que la sociedad moderna se enfrenta en cuanto a la gestión eficiente de recursos y materias primas, y no parece que su crecimiento en los próximos años vaya a detenerse.
Por ello, reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos se ha convertido en una necesidad real que todos debemos afrontar para dar un vuelco a esta situación, empezando por los productores e industria alimentaria y terminando por el propio consumidor.
Este artículo ha sido escrito en colaboración para Vitónica. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace
Tardarás en leer este post 3minutosHoy te traigo una nueva colaboración para El Español donde hablamos sobre el “socarrat”, esa delicia culinaria que a muchos paladares seduce y a otros tantos entusiasma. Y no es para menos, ya que el archiconocido “socarrat” está considerado como una de las mayores obras maestras de la gastronomía española.
Pero vayamos directos al grano, como diría un adolescente recién levantado. A continuación te ofrezco las preguntas y respuestas que ofrecí al bueno de José Andrés Gómez, periodista, mastodonte de la redacción y autor del artículo para El Español sobre el socarrat donde he colaborado.
¿Qué vas a encontrar en este artículo?
¿El tostado del “socarrat” es recomendable para la salud?
A pesar de ser una maravilla culinaria, lo cierto es que desde el punto de vista de la salud podría no ser del todo recomendable. Debemos pensar que siempre que un alimento se tosta en demasía, estamos aumentando la cantidad de sustancias químicas potencialmente peligrosas para la salud, como por ejemplo acrilamida, aminas heterocíclicas o hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).
¿Ocurre lo mismo con el arroz “socarrat” que con otros alimentos respecto a la generación de acrilamida? ¿Es el mismo proceso?
Sí, pero con matices. Realmente, además de la presencia de hidratos de carbono y las altas temperaturas, para que se forme acrilamida debemos tener en cuenta la presencia del aminóacido asparagina. Y es que dentro de los alimentos ricos en hidratos de carbono, el arroz ocupa uno de los puestos más bajos en el escalafón. Lo cuál significa que su contenido en asparagina es más bajo que el de otros alimentos como pan y patatas fritas, que habitualmente sirven de ejemplos como alimentos potencialmente susceptibles de formar altas cantidades de acrilamida. ¿Esto quiere decir que el arroz no forme acrilamida? No, también la forma. Pero en menor cantidad que otros alimentos.
¿Qué son los HAP´s?
Los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos o HAP por sus siglas, son unas sustancias químicas que se forman por combustión de leñas y algunos alimentos como la carne. Estos malvados químicos se forman habitualmente en barbacoas, y preparaciones culinarias donde interviene la acción poderosa del fuego junto al carbón u otras maderas, por lo que en la cocción de algunos tipos de arroces podría generarse en cantidades elevadas.
En general, ¿tostar o chuscarrar un alimento es poco recomendable independientemente del producto ante el que nos encontremos?
Sí, aquí estamos ante las mismas que una tostada, por ejemplo. Las harinas de trigo generalmente son las que más contenido en asparagina tienen, y por lo tanto dan lugar a más acrilamida. Como bien dices, ya sea por generación de acrilamida o por otros compuestos, todo lo que sea carbonizar es malo para la salud.
¿Por qué siempre se habla de acrilamida en patatas fritas, el pan o las croquetas y no en el arroz? ¿Es menos peligroso?
Porque la patata y el trigo son alimentos que poseen un mayor contenido del aminoácido asparagina, y por lo tanto de acrilamida posterior. Cuantitativamente el arroz es menos propenso a formar acrilamida, pero igualmente debemos vigilar su cocinado excesivo por otros compuestos perjudiciales.
Igualmente, que nadie se vuelva loco con esto. La acrilamida no ha demostrado 100% todavía ser cancerígena en seres humanos, y por ello todas las medidas tanto legales como de la industria alimentaria son de carácter preventivo.
Puedes leer este artículo en el que colaboro haciendo clic aquí, para El Español
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