Existen innumerables modelos de alimentación o dietas que prometen ayudarnos a conseguir nuestros objetivos saludables en un período de tiempo récord. Pero no solo eso, sino que algunas de ellas aseguran tener un milagroso potencial para curar determinadas enfermedades.
Tal es el caso de la dieta alcalina, un tipo de dieta que promueve ideas y afirmaciones de una dudosa veracidad científica. En algunos casos, se habla de la dieta alcalina como el remedio perfecto para prevenir casi cualquier tipo de enfermedad. Sin embargo, en otras ocasiones se sobrepasa una línea ética que jamás debería cruzarse cuando hablamos de salud, ya que algunos gurús la promocionan como una cura frente al cáncer.
Este artículo forma parte de mi colaboración semanal para la asociación Helping Cáncer. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace
Gracias por leerme.
Mario.


















Difiero… mi madre mejoró notablemente siguiendo los pilares de esta dieta.
En el post no decimos que “no funcione”, sino que los principios sobre los que se basa no tienen sentido desde el punto de vista lógico y científico. Probablemente, en el caso de producirse esa pérdida de peso, esta se debió a que la dieta alcalina está basada en alimentos vegetales, y saludables en general. No porque alcalinicen el pH de la sangre. Saludos.