Inicio Blog Página 90

Sin gluten, ¿necesidad o reclamo publicitario en el etiquetado?

Tardarás en leer este post 5 minutos

Vivimos en una época maravillosa para los amantes de la alimentación. La variedad de productos que podemos encontrar en el supermercado, y cada vez más en comercios online, es muy vasta y extensa. Sin gluten, sin lactosa, light o ecológico son algunos de los reclamos más habituales hoy en día en alimentación. 

Sin embargo, esta amplia variedad provoca que muchas veces el etiquetado de los alimentos se vuelva un absoluto caos.

Cada vez nos encontramos con más reclamos publicitarios y con menos información en el etiquetado de los productos. Y, a pesar de que esto se regula, parece que en muchos casos la legislación se queda insuficiente para garantizar una correcta información al consumidor.

 

La legislación alimentaria es insuficiente

Según el famoso y épico Reglamento 1169/2011, toda la información que aparece en un envase alimentario debe ser veraz y no inducir a error. Esto se incumple de forma flagrante en muchísimas ocasiones, donde los llamados nombres de fantasía adelantan por la derecha a las denominaciones legales del alimento.

 

Esta debería ser la única fantasía que forme parte de nuestro día a día.

 

Teniendo esto en cuenta, casi siempre debemos hacer un esfuerzo por interpretar y traducir a un idioma medianamente humano el contenido de las etiquetas alimentarias. Algo que puede llegar a suponer un auténtico dolor de cabeza.

 

¿Qué significa sin gluten?

Vaya tontería de pregunta, pensarás, ¿no?. Este tío me está tomando por una ameba, ¿cómo que qué significa sin gluten? Su propio nombre lo indica, ¿no? Si es sin gluten, quiere decir que ese producto no tiene gluten. Pues no, calamar.

 

Cefalópodo anónimo sobrepasado ante esta revelación.

 

Según el Reglamento 828/2014 de la Unión Europea relativo a los requisitos para la transmisión de información a los consumidores sobre la ausencia o la presencia reducida de gluten en los alimentos, la declaración “sin gluten” solamente podrá utilizarse cuando los alimentos no contengan más de 20 mg/kg de gluten.

Esto, en cristiano, quiere decir que existe la posibilidad de que los productos etiquetados como “sin gluten” posean una fracción pequeñísima de gluten. Lo que, en ciertas personas muy sensibles, puede llegar a ser un problema.

¿Es un engaño este etiquetado? No, no lo es. Garantizar la ausencia total de gluten en un alimento es sumamente complicado, principalmente por la contaminación cruzada entre cereales. Si se ha establecido esta cantidad como tolerable, quiere decir que la mayoría de personas con problemas de salud asociados al consumo de gluten no manifiestan problemas de salud por debajo de este nivel. Sin embargo, y como hemos dicho previamente, para otros consumidores más sensibles al gluten sí que puede llegar a ser un quebradero de cabeza.

Por otro lado, también existe un segundo reclamo contemplado por la legislación en relación al contenido de gluten en un producto. Esta es la mención “muy bajo en gluten”, cuyo uso queda aprobado en alimentos compuestos por trigo, centeno, cebada, avena o sus variedades híbridas, que se hayan procesado específicamente para reducir su contenido de gluten y que no contengan más de 100 mg/kg de gluten en el alimento final.

 

Sobre el gluten y la salud

Existe un grupo muy concreto entre la población al cual el etiquetado sin gluten llega a resultar sumamente útil y necesario en el día a día. Tal es el caso de los consumidores con celiaquía, una condición que, en cierta forma, sufre de gran controversia respecto a su clasificación como enfermedad, ya que no es ni una alergia ni una intolerancia alimentaria.

Actualmente, la celiaquía se define como una enfermedad multisistémica con base autoinmune provocada por el gluten en individuos genéticamente susceptibles. Esto quiere decir que no es igual que una alergia, ya que la reacción inmune producida no está mediada por anticuerpos IgE, típicos de una alergia, sino de otro tipo muy específico para la enfermedad celíaca: los llamados anticuerpos antigliadina (AGA).

 

 

El elemento clave que desencadena la enfermedad celíaca es el gluten, un conjunto de proteínas presente en la harina de cereales como el trigo, cebada o centeno que además posee unas propiedades tecnológicas excelentes para la elaboración del pan, como por ejemplo la capacidad de formar la miga gracias a la captación de CO2.

 

Otras enfermedades relacionadas con el gluten

Además de la celiaquía, existen otras dolencias relacionadas con el gluten que generalmente se manifiestan en menor grado dentro de la población. La alergia al gluten es una de ellas, sin embargo existe otra condición cuyo descubrimiento se ha producido relativamente hace unos pocos años, y que actualmente posee cierta notoriedad dentro de la investigación científica por las dudas que plantea respecto a su desarrollo.

Esta dolencia recibe el nombre de sensibilidad al gluten no celíaca, y tiene unas características totalmente diferentes a las de la enfermedad celíaca.

Lo cierto es que hoy en día se conoce muy poco sobre la sensibilidad al gluten no celíaca, sin embargo en ciertas personas sensibles se produce una mejoría notable de ciertos síntomas, como por ejemplo malestar general, problemas intestinales y dolores de cabeza, al retirar el gluten de la dieta.

Por el momento parece complicado establecer un mecanismo claro que explique cuál es la relación entre el gluten y los problemas de salud asociados en ciertos consumidores susceptibles. Además, para estos pacientes el diagnóstico de la celiaquía ha sido negativo en la mayoría de casos, por lo que esta condición genera todavía más dudas entre la comunidad científica. Es necesario seguir investigando acerca de ella.

No debemos, en ningún caso, realizar un autodiagnóstico sin consultar con un profesional sanitario, ya que la sensibilidad al gluten no celíaca es un condición sumamente compleja que no tiene lugar en todas las personas.

 

La moda sin gluten

Por desgracia, el etiquetado sin gluten también ha provocado una oleada de desinformación entre los consumidores a raíz de un boom notable durante los últimos años en el consumo de estos productos.

La tendencia a etiquetar como “sin gluten” todo tipo de alimentos que de forma habitual no contienen este conjunto de proteínas, ha ayudado a crear en la mente del consumidor una idea errónea acerca de las implicaciones que tiene el gluten para la salud humana.

 

El etiquetado “sin gluten” excesivo también puede llegar a ser un problema.

 

Esto, sin lugar a dudas, es injusto para aquellas personas cuya relación con el gluten es complicada, quienes además pueden percibir estas críticas como un ataque a su condición sanitaria. Nada más lejos de la realidad.

El buen etiquetado debe informar, y no desinformar. Por ello, debemos apostar por un sistema que etiquete adecuadamente aquellos productos cuyo contenido en gluten sea realmente dudoso, y no todos y cada uno de los productos del supermercado. Aprendiendo sobre composición de alimentos, y con un mínimo de formación en nutrición, sabremos por ejemplo que un queso fresco jamás tendrá gluten.

 

¿Necesidad o reclamo publicitario?

Será necesario en los próximos años seguir investigando sobre el gluten y la relación que tiene el mismo hacia nuestra salud para poder comprender mejor qué pasa realmente en nuestro organismo tras consumir este conjunto de proteínas.

Por el momento, podemos decir abiertamente que el gluten solo es un problema en personas sensibles, y que en para la población general no supone ningún problema. Por ello, el etiquetado sin gluten debe utilizarse de forma correcta, y no como un arma de desinformación.

Solamente de esta forma garantizaremos una alimentación saludable, fiable y con todas las garantías de seguridad alimentaria a los celíacos, alérgicos y sensibles al gluten.

 

 

Este artículo de divulgación científica ha sido patrocinado por Maná Productos Sin Gluten, tienda online de productos sin gluten que puedes visitar a través de este enlace

 

 

Muchas gracias por leerme.

Mario.

 

Aditivos: ¿los aditivos alimentarios son peligrosos para la salud? | SefiFood

Tardarás en leer este post 2 minutos

¡Hola, entusiastas de las calorías! Esta semana os traigo un nuevo vídeo alimentario donde trataremos sobre uno de los temas que más controversia genera dentro del mundo del comer: los aditivos alimentarios.

Los aditivos alimentarios constituyen uno de los elementos más polémicos dentro del mundo de la nutrición. El miedo que siente el consumidor hacia ellos es más que evidente, pero ¿realmente está justificado ese temor?

En el vídeo de hoy analizamos esta y muchas más cuestiones desde el punto de vista científico, respondiendo a esa duda tan frecuente entre los consumidores: ¿los aditivos son peligrosos para la salud?. Quédate, que te va a gustar.

Como ya te conté la semana pasada, he retomado el canal de YouTube intentando crear nuevos contenidos cada semana. No es fácil, eh. Por ello, me gustaría saber tu opinión, tus anhelos y sentimientos, tus miedos e incertidumbres. Bueno, puede que tanto no. Al fin y al cabo no te conozco. Pero si me gustaría saber qué te ha parecido el vídeo, y qué próximos temas te gustaría que tratara en formato audiovisual. Piensa en todo el trabajo que te estoy quitando. Cuando alguien te diga que los aditivos son asquerosos, pues le cascas el vídeo. Cuando alguien te diga que estás zumbao y que le dejes comerse tranquilamente la tostada quemada, ahí es cuando le endosarás el vídeo de la acrilamida. Y así es como debemos gestionar esto. No se cómo lo ves tú, pero en mi cabeza suena genial.

Sin más desvaríos emocionales, te dejo con la pieza aditivada. Si te ha gustado el vídeo, déjate ahí un buen like y suscríbete al canal para apoyar mi contenido. Aunque también te digo, que si tienes la valentía y las ganas para estar leyendo esto y no eres suscriptor del canal, te mereces la hoguera alimentaria.

 

 

¡Suscríbete al canal de YouTube haciendo clic aquí para apoyar mi contenido!

Gracias por leerme. Y en ocasiones, hasta verme.

Mario.

 

Esta es la historia entre el aspartamo y el cáncer

Tardarás en leer este post < 1 minutoDesde hace varios años, el simple hecho de mencionar la palabra “aspartamo” ha suscitado en la mente del consumidor cierto rechazo y miedo hacia cualquier producto que contara con el conocido aditivo entre sus ingredientes. Todos los aditivos son seguros en las dosis añadidas a los productos alimenticios que consumimos. El caso del aspartamo no es para menos, ya que ha sido, y es, uno de los aditivos más estudiados en los últimos años.  

Este artículo forma parte de mi colaboración semanal para la asociación Helping Cáncer. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace

   

Si quieres que escriba para tu marca o empresa, ponte en contacto conmigo visitando la política de colaboraciones del blog

  Gracias por leerme. Mario.

Mano de Santo, el engaño de los polvos mágicos que prometen eliminar la resaca

Tardarás en leer este post 2 minutosHoy te traigo una nueva colaboración para El Español donde hablamos sobre un producto en polvo que promete eliminar la resaca después de una noche de borrachera. El remedio en cuestión se llama “Mano de Santo”, y a pesar de contar con un nombre tan guay, lo cierto es que sirve para bastante poco. Bueno, únicamente para que gastemos nuestro dinero en un complemento alimenticio que no nos va a aportar más beneficios que una dieta saludable. Por supuesto, se trata de un completo engaño, ya que la única forma de prevenir la resaca es no bebiendo alcohol.

A continuación, y como viene a ser habitual en este tipo de colaboraciones, comparto las respuestas que ofrecí al medio para ampliar toda la información relativa a esta temática. Te animo como siempre a visitar y leer primero el artículo en El Español y después volver aquí para continuar la lectura.

¿Realmente Mano de Santo puede prevenir la resaca?

No tenía constancia de la existencia de este complemento alimenticio, menudo disparate. Basta con observar el primer ingrediente para darnos cuenta de que este producto no sirve para nada. Su primer ingrediente es la fructosa, que añadido de forma aislada y separado de la fruta, se comporta como un azúcar libre, ósea un azúcar simple, con sus mismos perjuicios asociados para la salud en un consumo excesivo: obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular.

Aunque bien es cierto que si tomamos este producto para intentar combatir una resaca, es probable que el consumo de azúcar nos importe bastante poco.

¿Qué opinas de su composición e ingredientes?

Por otro lado, y efectivamente, la ristra adicional de vitaminas y aditivos es considerable. Es bastante curioso que ni uno solo de los aditivos que contiene el producto hayan sido enumerados bajo su correspondiente número E, probablemente para huir de la connotación negativa e injusta que por desgracia recae sobre los aditivos actualmente.

¿Es responsable el ácido tartárico de quitar la resaca?

El ácido tartárico no es milagroso ni tampoco perjudicial para la salud. Simplemente es un aditivo más que se emplea normalmente como antioxidante o acidulante en refrescos, chicles, zumos o bebidas energéticas y productos similares. Más allá de sus propiedades tecnológicas como aditivo no tiene ningún efecto milagroso hacia la salud, y mucho menos curar la resaca.

Entonces, ¿ninguno de sus ingredientes tiene beneficios para la salud?

De todos los ingredientes que tiene este mejunje, únicamente las vitaminas C, B12 y B6 y el magnesio tienen atribuidas alegaciones saludables (o health claims). Esto ha sido aprobado por la legislación europea. Por ello se permite que aparezca el mensaje “contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga”.

Cabe destacar que estas vitaminas y minerales son fácilmente accesibles mediante una dieta variada de alimentos saludables como verduras, hortalizas, frutas, huevos, pescado o lácteos de calidad, entre otros alimentos. Por ello, tomar este complemento que posee un precio mucho más elevado en el mercado para la finalidad mencionada, parece que no tiene mucho sentido.

¿Existe algún remedio real contra la resaca?

El único remedio contra la resaca es no tomar alcohol. Recordemos también, que ni siquiera de forma moderada el alcohol es saludable. Siendo conscientes de que el alcohol no es un compuesto saludable, queda en nuestra mano hacer un uso responsable de él.

 

Puedes leer el artículo completo haciendo clic aquí, para El Español

 

Muchas gracias por leerme.

Mario.

Los aditivos alimentarios son seguros, pero no todos son necesarios

Tardarás en leer este post < 1 minutoCuando hablamos de aditivos, es inevitable escuchar todo tipo de argumentos científicos a favor y en contra de los mismos. Sin duda, los aditivos constituyen uno de los temas más polémicos en el mundo de la divulgación alimentaria, y no es para menos.



En primer lugar, debemos saber que todos los aditivos que se utilizan actualmente en la Unión Europea se encuentran regulados y aprobados para su consumo mediante el famoso número o letra E.

Esto quiere decir que existe un control constante para garantizar su seguridad por parte de las autoridades competentes. De esta vigilancia se encarga la EFSA, Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que es el máximo exponente en Europa de la investigación científica dentro del ámbito.

 

 

Puedes leer este artículo que he escrito

para Nutre Tu Rendimiento haciendo clic aquí




Gracias por leerme.

Mario.

 

Acrilamida: qué es la acrilamida y cómo prevenir su formación en alimentos | SefiFood

Tardarás en leer este post < 1 minuto

¡Hola! Hoy he vuelto a subir vídeo a YouTube después de un tiempo considerable de inactividad, prácticamente 1 año entero. Y es que desde el vídeo ¿Qué es un ultraprocesado? no subía nada en condiciones a la plataforma. Bueno, si es que alguna vez lo he hecho.

Me he vuelto a lanzar a la aventura de YouTube, esta vez con más esperanzas puestas en poder continuar la creación de vídeos de forma prolongada en el tiempo. Por ello, me gustaría recibir tu feedback. Conocer si realmente te gustan los vídeos que hago, cómo los hago, y sobre todo qué temáticas te gustaría que tocara en el canal durante próximos vídeos. Prometo escuchar todas las opiniones, así que no te cortes en dejarla en la caja de comentarios de YouTube o en este mismo post, también en la parte inferior destinada a los comentarios. ¡Vamos a darle caña a la divulgación alimentaria en YouTube!

 

[embedyt] https://www.youtube.com/watch?v=2DE77WDesCw[/embedyt]

 

En este nuevo vídeo hablamos sobre la acrilamida, un compuesto natural que se forma durante el cocinado de algunos alimentos y cuya implicación en nuestra salud está siendo cada vez más que cuestionada. Habitualmente se dice que la acrilamida es cancerígena, ¿pero qué hay de cierto en esto realmente? Analizamos cuál es el riesgo real que existe detrás del consumo de acrilamida en la dieta de los seres humanos, y si debemos preocuparnos o no por este compuesto. Descubre qué es la acrilamida, cómo aparece en los alimentos y también algunas recomendaciones para reducir su formación en nuestra propia cocina.

¡Suscríbete al canal de YouTube haciendo clic aquí para apoyar mi contenido!

Gracias por leerme. Y en ocasiones, hasta verme.

Mario.

45,535SeguidoresSeguir
13,900SeguidoresSeguir
16,100SeguidoresSeguir
25,391SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad -
Curso WordPress Destakando

Ciencia y Tecnología de Alimentos