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Tápers: descubre las señales que te indican cuándo debes jubilarlos

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No te voy a engañar, colaborar con medios de comunicación es una de las labores más molonas del divulgador científico. Más aún si tienes oportunidad de abordar temáticas interesantes, novedosas y sobre asuntos que preocupan especialmente a la población.

Y si encima tienes la ocasión de compartir artículo con referentes como Miguel Ángel Lurueña, alias Gominolas de Petróleo, el asunto se torna mucho mejor todavía.

En esta ocasión te traigo una colaboración para La Vanguardia donde hablamos sobre la duración y vida útil de los tápers, esos estandartes del almacenaje alimentario que han supuesto una auténtica revolución para la raza humana, sobre todo dentro de la comunidad universitaria.

A continuación, y como viene a ser habitual en este tipo de colaboraciones, comparto las respuestas que ofrecí al medio para ampliar toda la información relativa a esta temática.

¿Son seguros los tápers higiénicamente hablando?

Sí, aunque siempre va a depender del tipo de táper. Para una mayor tranquilidad, debemos buscar siempre aquellos que contengan un distintivo que indique que el recipiente es apto para uso alimentario. Debemos evitar tápers de mala calidad, ya que a la larga pueden deteriorarse con mayor facilidad.

¿Liberan los tápers sustancias que puedan perjudicar nuestra salud?

En general, los tápers son seguros y para que liberen sustancias como microplásticos el deterioro debe ser muy avanzado. Si utilizamos tápers a partir de materiales resistentes reduciremos notablemente la posibilidad que tiene el táper de migrar componentes tóxicos. Esto se controla adecuadamente mediante controles de migraciones, por lo que el consumidor debe estar tranquilo.

¿Es posible que con el paso del tiempo los tápers puedan acumular bacterias?

Si los lavamos después de cada uso no tienen por qué acumular microorganismos. Ahora, si dejamos el táper todo el día en el fregadero se puede complicar el tema. El problema es que a veces somos muy marranos.

Es interesante comprar tápers que sean aptos para lavavajillas, así ahorramos tiempo. Si el táper no es apto para lavavajillas y lo limpiamos de esta forma, estaremos contribuyendo también al desgaste del material y por lo tanto a reducir la vida útil de nuestro táper.

¿Qué plástico es mejor para los tápers? ¿Es más seguro el plástico o el cristal? ¿Qué material recomendarías tu?

El cristal es un buen material, pero quizá para el transporte es más complicado de manejar. Recomendaría utilizar recipientes elaborados con plástico duro tipo copoliéster o tritán, identificable en el producto con el número 7 en el interior de un triángulo. Este material presenta lo mejor de dos mundos: apariencia y resistencia de cristal, y ligereza y versatilidad de plástico.

¿Qué señales nos avisan de que debemos cambiar el táper?

Sin lugar a dudas las grietas o roces considerables son un indicativo de que va siendo hora despedirse de nuestro amado recipiente. También cuando percibimos una pérdida de la dureza y consistencia del mismo.

¿La coloración y olor del táper son algunas de estas señales?

Podría ser. Ya que si el color rojo sigue persistiendo es porque hay pequeñas grietas en el plástico y los restos están permaneciendo acumulados ahí de alguna forma. El olor también. Si huele a muerto, mejor tira el táper.

¿Cómo podemos alargar la vida de los tápers?

Lo más importante es respetar las condiciones de uso del producto. Es decir, si el táper no es apto para microondas, no lo metas al microondas. Las altas temperaturas también afectan considerablemente al deterioro del plástico y a la migración de compuestos tóxicos a nuestra comida. Si no utilizamos un táper elaborado con material resistente al calor, y lo metemos diariamente al microondas para calentar nuestra comida, estaremos llenando nuestros alimentos de pequeñas porciones de plástico.

 

Puedes leer al completo el artículo de Hada Macià

en el que colaboro haciendo clic aquí, para La Vanguardia

 

 

 

Muchas gracias por leerme.

Mario.

Comunicación en la empresa alimentaria: el reto de las redes sociales #microMOOCCA3 | Curso

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Traigo buenas noticias alimentarias. Otro año más tengo el inmenso placer de volver a participar en uno de los eventos de divulgación más innovadores e interesantes que existen en la actualidad dentro del campo de la ciencia y los alimentos. Estoy hablando por supuesto de #microMOOCA3, la tercera edición de este consagrado formato de micro-divulgación en la red social Twitter.

Mediante pequeñas píldoras informativas a modo de tweets, cada lunes se produce una nueva entrega a las 22:00 de la noche en la cuenta de Twitter de @gram_positivo, anfitrión y culpable de la organización de este evento.

Esta misma noche es mi turno, y con la ponencia “Comunicación en la empresa alimentaria: el reto de las redes sociales” contaré algunos entresijos del marketing online aplicable a la empresa de alimentación.

Ofreciendo una visión global de cómo debe aplicarse correctamente la comunicación en redes, veremos también algunos trucos de aplicación directa para conseguir aumentar la visibilidad de la marca sin renunciar al rigor científico. Esto es algo que actualmente brilla por su ausencia, pero créeme: se puede hacer.

Sin más me despido, ¡nos leemos esta noche!

 

Actualización (29 de octubre 2019): si te perdiste #microMOOCCA3

puedes leerlo al completo a través de este enlace

 

Gracias por leerme.

Mario.

 

¿Son útiles los suplementos deportivos pre-entreno?

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En el post de hoy vamos a adentrarnos en un tema poco habitual en este blog. Si eres un lector o lectora habitual, sabrás que la nutrición deportiva y la suplementación no son una de las áreas fetiche de este, nuestro espacio de divulgación.

Sin embargo, hace algún tiempo abordamos en este artículo la legislación actual que engloba al sector de los complementos alimenticios. Como ya vimos en su día, los complementos alimenticios no disponen en España de una regulación muy clara, ya que ni tan siquiera se diferencian legalmente de los suplementos orientados al rendimiento deportivo, es decir, lo que se conoce por ayudas ergogénicas.

Gracias a la colaboración de una marca relativa al sector de la nutrición deportiva, hoy nos aventuraremos a realizar un análisis científico hacia algunos de estos productos pre-entreno. Es innegable que el consumo de suplementos deportivos está a la orden del día entre el consumidor más especializado en el sector deportivo, por lo que sería ingenuo ignorar su existencia y no darle la importancia que merece.

Los BCAAs o aminoácidos de cadena ramificada

En primer lugar, vamos a hablar sobre los famosos aminoácidos de cadena ramificada, uno de los suplementos que cuenta con mayor aceptación entre los amantes de la práctica del deporte de fuerza.

Cuando hablamos de BCAA´s nos referimos a aminoácidos de cadena ramificada, concretamente a leucina, isoleucina y valina. Estos tres aminoácidos se consideran como esenciales ya que el ser humano no es capaz de sintetizarlos por sí mismo, por ello es necesario incorporarlos mediante nuestra alimentación.

La ingesta de estos aminoácidos ramificados de forma aislada mediante la suplementación se basa en que los mismos constituyen aproximadamente un tercio de la proteína en el músculo esquelético. De los tres aminoácidos, la leucina se postula como aquel con una mayor implicación en la síntesis proteica según la evidencia científica.

Sin embargo, si analizamos su consumo bajo una perspectiva general vemos que en la mayoría de ocasiones su ingesta no es necesaria. Esto se debe a que la mayoría de deportistas que consumen suplementos de BCAA´s ya consiguen sobradamente los requerimientos de estos tres aminoácidos mediante una dieta adecuada y rica en proteína. Si nos fijamos en los propios alimentos por un instante, veremos que las fuentes animales presentan una mayor propoción de leucina que las fuentes vegetales.

 

Valores nutricionales de aminoácidos esenciales en fuentes vegetales. Fuente: Powerexplosive. Autor: José María Puya.

 

Citrulina malato para la recuperación de la fatiga muscular

La citrulina malato es una sustancia que reúne en su composición el aminoácido citrulina y ácido málico. Tradicionalmente, su uso en nutrición deportiva se ha basado en la capacidad para mejorar el rendimiento deportivo, así como en una mayor recuperación de la fatiga muscular tras el ejercicio, al igual que otros suplementos similares.

Sin embargo, en este caso, contamos con un informe oficial de la EFSA que no apoya la evidencia científica a favor de los beneficios de la citrulina en la mejora del rendimiento deportivo. Esta opinión científica de 2012 concluye que no se ha podido establer una relación de causa y efecto entre el consumo de citrulina-malato y una recuperación más rápida de la fatiga muscular después del ejercicio, ya que los estudios científicos actuales presentan una evidencia y metodologías limitadas.

Beta-alanina para la mejora del rendimiento deportivo

La suplementación con beta-alanina para la práctica deportiva es otro de los formatos habituales que emplean un gran número de deportistas. A diferencias de otros componentes con mayor uso en el sector, el consumo del aminoácido beta-alanina de forma aislada parece tener una implicación directa en la mejora del rendimiento deportivo según la evidencia científica. Esto se debe a que la beta-alanina mejora los niveles de la carnosina contenida en el músculo a través de un mecanismo de regulación del pH intramuscular.

Sin embargo, volvemos a encontrarnos con una opinión negativa por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, que concluyó en este informe científico de 2014 que el consumo de beta-alanina no muestra una relación de causa y efecto con el rendimiento físico durante el ejercicio de corta duración y alta intensidad, debido a que solo 1 de los 11 estudios de intervención humana evaluados mostró un efecto positivo de la beta-alanina en el rendimiento físico.

 

 

La cafeína es la estrella del rendimiento deportivo

Sin lugar a dudas, la cafeína se postula como una de las sustancias con una mayor eficacia en la mejora del rendimiento deportivo, y que además cuenta con una evidencia científica sólida a sus espaldas.

Pero no solo respecto al deporte tiene bondades la cafeína, ya que numerosos estudios vinculan su ingesta con una mejora de la memoria y el aprendizaje, así como un mayor rendimiento mental general.

Además, la propia EFSA ha verificado la seguridad de la cafeína en varios informes y reportes. No obstante, debemos recordar que su consumo está totalmente desaconsejado en niños y embarazadas, ya que en altas dosis se relaciona con taquicardias, dolores de cabeza y problemas de hiperactividad. Si quieres ampliar información sobre este tema, y el etiquetado de la cafeína en productos de alimentación, puedes visitar este post que escribí analizando el producto Coca-Cola Energy.

Por ejemplo, en este estudio se comparó la eficacia de la suplementación en cafeína con la ingesta de café tradicional. Según las conclusiones del mismo, el café podría poseer un mayor efecto estimulante en la mejora del rendimiento deportivo debido a la interacción de la cafeína con otros compuesto bioactivos del café. Por ello, durante la práctica deportiva y en las dosis adecuadas la cafeína puede ser un aliado fantástico para ayudarnos a mejorar nuestra efectividad y rendimiento.

Conclusión sobre el uso de suplementos pre-entreno

A pesar de las opiniones científicas sobre muchos de estos compuestos, bien es cierto que actualmente la legislación existente en torno a los suplementos deportivos es ineficaz y escasa a más no poder. Hace falta investigar mucho más sobre estas sustancias, ya que el potencial que poseen de cara a la mejora del rendimiento deportivo es muy grande. Probablemente, una mayor implicación de las autoridades reguladoras sobre el mundo de la nutrición deportiva ayudaría a arrojar un mayor número de evidencias sólidas en torno a la eficacia de estos productos.

Recordemos que todos estos componentes se pueden conseguir mediante una alimentación variada, sin embargo, entre deportistas de alto rendimiento y personas que quieran alcanzar determinados objetivos, pueden ser muy interesantes para cumplir ciertas necesidades y llegar a determinados requerimientos nutricionales que en ocasiones pueden ser difíciles de obtener.

 

 

Este artículo de divulgación científica ha sido patrocinado por Myprotein, marca de nutrición deportiva. Puedes visitar su tienda online a través de este enlace

 

Destripamos el marketing que hay detrás de los “petit suisse”

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Hoy te traigo una nueva colaboración para El Español donde hablamos sobre el “petit suisse”, un producto emblemático en la cultura y gastronomía popular española. El referente de los postres para miles de abuelas y madres a lo largo y ancho de todo el globo terráqueo durante los años 90.

Lo cierto es que su apariencia rosada y los dibujitos que lo han acompañado históricamente han ayudado a conquistar durante años al público infantil, y sobre todo a los padres. Mediante un marketing cuestionable desde el punto de vista de la salud, pero sumamente efectivo, el épico “petit suisse” ha conseguido crear una imagen de salud falsa que pocas veces se ha puesto en duda. Hoy lo hacemos en esta nueva colaboración, donde además explicamos que pese a lo que podría parecer por su textura, apariencia y sabor, el “petit suisse” es en realidad un producto a base de queso, y no un yogur. A continuación te ofrezco un breve extracto del artículo en cuestión:



“Los petit suisse han formado parte de tu infancia y de la mía desde que el mundo es mundo. Estos lácteos de color rosado y con sabor a fresa han servido para dar lustre a nuestras merendolas o para rematar, a modo de postre, la cena de muchos niños que tradicionalmente se han negado a tomar fruta. Durante mucho tiempo, de hecho, hemos pensado que no pasaba nada por desplazar el consumo de plátanos, manzanas o peras si a cambio tomábamos un yogur como éste. La cosa es que llevamos toda la vida engañados porque los petit suisse no son yogures. Los petit suisse son (redoble de tambores) queso. Sí. Como lo leen. Y lo que es peor: tampoco son un producto saludable.

“El petit suisse es uno de esos productos emblemáticos que siempre ha estado rodeado de un marketing muy bien ejecutado”, explica Mario Sánchez, especialista en Tecnología de los Alimentos, divulgador y autor del blog Sefifood. Según la norma de calidad que regula el yogur en España, sólo puede considerarse como tal “el producto de leche coagulada obtenido por fermentación láctica mediante la acción de Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus a partir de leche o de leche concentrada”. Es decir: si un lácteo no tiene estos dos bichitos (buenos), no puede considerarse yogur ni tampoco puede etiquetarse como tal”

 

 

Puedes leer este artículo de José Andrés Gómez

en el que colaboro haciendo clic aquí, para El Español

 



A continuación, y como viene a ser habitual en este tipo de colaboraciones, comparto las respuestas que ofrecí al medio para ampliar toda la información relativa a esta temática. Te animo como siempre a visitar y leer primero el artículo en El Español y después volver aquí para continuar la lectura.

Llevamos toda la vida pensando que los petit suisse eran un tipo de yogur. ¿Realmente es así? ¿Podrían tratarse de otro derivado lácteo como el queso? Si acudimos a sus ingredientes vemos que no está elaborado con cuajo, ¿no? ¿Cómo es esto posible entonces?

Así es. El petit suisse es uno de esos productos emblemáticos que siempre ha estado rodeado de un halo de marketing muy bien ejecutado. A pesar de encontrarse habitualmente vinculado a los yogures, no puede ser uno de ellos porque no posee los fermentos lácticos propios del yogur Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Y lo que es más importante, no está elaborado como yogur. Si estuviera elaborado como yogur, recordemos que tampoco podría denominarse yogur, sino leche fermentada, tal y como sucede con productos como Activia al no contener estos fermentos lácticos que marca la legislación.

Sin embargo, aquí no sucede esto porque el ingrediente del petit suisse es queso fresco, y no yogur. El problema es que como está mezclado con muchos otros ingredientes, pierda su apariencia habitual y se asemeja más a un yogur que al queso. Ahora está muy de moda el queso fresco batido, con una textura más bien líquida. Si pensamos en ese producto, quizá entenderemos mejor la naturaleza del petit suisse.

Por otro lado, el cuajo es un ingrediente propio de quesos que posteriormente van a someterse a maduración, y en este caso estamos ante un queso fresco, por lo que no es necesario que lo contenga.

Según la definición, el petit suisse es “un queso fresco sin sal, suave y cremoso”. Sin embargo, si acudimos a la tabla nutricional podemos ver que entre un queso fresco como el Burgo de Arias y un petit suisse hay notables diferencias. ¿Qué ha pasado aquí? ¿Se ha pervertido el producto con el paso del tiempo?

Efectivamente, hay notables diferencias en cuanto a la textura y sabor de ambos productos queseros. Esta diferencia se basa en el hecho de que el Burgo de Arias es solamente queso fresco, mientras que el petit suisse es queso fresco con más cosas. Además, podemos atribuir estas diferencias principalmente a dos ingredientes del petit suisse, el azúcar y el almidón. El primero aporta sabor y palatabilidad, pero también influye en la textura al igual que el almidón, un producto de relleno que consigue esa espesura característica del petit suisse.



¿Cómo consigue la industria que el petit- suisse tenga color rosado y sabor a fresa? ¿Realmente lleva fresa?

Lo único que lleva de fresa es un ridículo 4,7% en forma de puré, junto a un 0,6% de plátano. Por lo que la función del color debe ser relegada a la presencia de dos colorantes, la luteína y el carmín. Para potenciar el olor a fresa, también se recurre a otros aromas añadidos como viene a ser habitual en este tipo de productos.

Siempre se ha creído que se trataba de un producto saludable, pero realmente está muy lejos de serlo, ¿verdad? ¿Qué ingredientes lo convierten en poco recomendable?

Así es. Solo hay que ver los primeros ingredientes del producto, que después de la leche son azúcar y fructosa, sumando en algunos casos más de 13 gramos de azúcar totales, una burrada. Recordemos, que la fructosa añadida aisladamente también se comporta como un azúcar libre.

Hace tiempo que los petit suisse no se llaman así y sólo incluyen el término “petit”. ¿Hay algún aspecto de la legislación que lo impida?

En la legislación española el término petit suisse no aparece por ningún lado. Esta denominación es identificable en algunas partes del mundo (Francia) como un tipo de queso, pero a nivel legal en España no se recoge. Aquí imagino que entra en juego el marketing y la capacidad de renovarse. Seguramente, la creación de la marca “Danonino” para aglutinar varios productos de este estilo ha tenido bastante que ver en la variación de denominar este producto, pero no creo que el cambio se deba a ninguna restricción legal.



Muchas gracias por leerme.

Mario.

Contaminación cruzada: qué es y cómo evitarla en casa | SefiFood

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¿Sabías que la mayoría de las intoxicaciones alimentarias suceden en nuestra propia casa? Cuando manipulamos alimentos solemos descuidar algunos aspectos importantes de seguridad alimentaria, ya sea por falta de conocimientos en la materia o por descuidos mientras cocinamos.

Y es que existen algunos alimentos con los que debemos llevar especial cuidado, como por ejemplo el huevo, la carne y el pescado. Estos alimentos pueden contener de forma natural microorganismos patógenos capaces de provocarnos una intoxicación alimentaria. Si mantenemos unas correctas prácticas de manipulación y cocinamos bien no hay problema. Pero no te fíes, ya que también podrían llegar a nuestros alimentos de forma inesperada a través de la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados.

Para comprender mejor cómo llegan los patógenos a nuestra comida, en el vídeo de hoy nos centraremos en explicar qué es la contaminación cruzada y cómo podemos evitarla en nuestra cocina para comer de forma totalmente segura. Recuerda que los patógenos acechan en cualquier esquina. No confíes en ellos, te la pueden liar bien gorda.

 

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Gracias por leerme. Y en ocasiones, hasta verme.

Mario.  

¿Divulga quién no tiene nada mejor que hacer?

Tardarás en leer este post < 1 minutoEn esta ocasión toca compartir en SefiFood una colaboración muy especial. He tenido el grandísimo placer de participar en un artículo para OxoCarbenio. Este fantástico blog de divulgación científica se define, según su creador Miguel Mateo como un espacio para la divulgación, para la ciencia y para el día a día. En él encontrarás artículos muy interesantes y de gran valor relacionados con la química, la nutrición, y también con la tecnología alimentaria, algo que yo celebro con mucho gusto. Miguel me preguntó si estaba dispuesto a participar en un artículo sobre divulgación científica donde diera mi opinión sobre dicha disciplina contando qué es para mí y cómo ha sido mi experiencia divulgando, entre otras muchas cuestiones. Y así que fue. Como ya sabes, nunca me niego ante una buena dosis de ciencia en vena. A continuación puedes leer el artículo completo. También te animo a que te suscribas a OxoCarbenio, ya que encontrarás contenidos sobre alimentación de una calidad inmensa con los que estoy seguro aprenderás una barbaridad.    

Puedes leer este artículo de Miguel Mateo

en el que colaboro haciendo clic aquí, para Oxocarbenio

  Gracias por leerme. Mario.  
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