Inicio Blog Página 91

Germinados: cómo consumirlos de forma segura

Tardarás en leer este post 2 minutos

Recientemente ha sido publicada una de mis últimas colaboraciones para un medio digital, y en este caso ha sido en Webconsultas. En este post hemos hablado sobre los germinados, un grupo de alimentos de origen vegetal que cada vez está siendo más demandado por los consumidores por su versatilidad en la cocina, tanto para preparaciones culinarias como para un consumo individual. Por ello, también se ha puesto muy de moda prepararlos uno mismo en casa, ya que el proceso es relativamente sencillo. Sin embargo, conviene llevar a cabo una serie de medidas preventivas para evitar que ciertos patógenos aprovechen la coyuntura para hacer de las suyas. Esto y mucho más sobre la seguridad alimentaria de los germinados, es lo que le he contado a la periodista Diana Oliver. A continuación te muestro un breve extracto del artículo:



“La mayoría de los supermercados y tiendas de comestibles han incluido en su oferta los germinados, que vemos en sus cámaras frigoríficas, en sus estantes y en sus congeladores, porque los podemos encontrar en tres formatos: frescos, en conserva y congelados. También pueden hacerse en casa, no sin asumir que esta opción tiene un mayor riesgo en lo referente a la proliferación de bacterias”.

 

 

Puedes leer el artículo completo de Diana Oliver

en el que colaboro haciendo clic aquí, para Webconsultas.



A estas alturas de la película bloggera, y si eres fiel seguidor de las andaduras de SefiFood, sabrás que después de leer el artículo te toca volver a casa. A continuación, y como hacemos siempre en este tipo de colaboraciones, te muestro las preguntas y respuestas que ofrecí al medio Webconsultas por si quieres profundizar más en el tema de los germinados. En esta ocasión fueron simplemente un par de ellas, pero resumen a la perfección la intención informativa del artículo:

¿Ofrecen alguna ventaja los germinados desde el punto de vista nutricional?

Los germinados poseen por definición una mayor concentración de fibra, ya que provienen a partir del grano entero del alimento en cuestión, así que por lo general son muy interesantes desde el punto de vista nutricional. También poseen una alta concentración de antioxidantes y compuestos activos como los polifenoles. Aún así no debemos pensar en los germinados como un “superalimento” o un producto que hay que tomar sí o sí para estar sano. Tengamos en cuenta que se consumen en cantidades pequeñas, y por lo tanto es difícil que representen un auténtico beneficio para nuestra salud.

¿Qué precauciones debemos tomar de seguridad alimentaria con los germinados en casa? ¿Es una técnica con riesgos potenciales?

Como cualquier preparación casera, siempre va a tener una mayor incertidumbre en términos de seguridad alimentaria que si se tratara de un proceso industrial. En este caso, cuando germinamos conviene cambiar varias veces el agua del germinado para evitar así la proliferación de bacterias y otros microorganismos indeseables. También es importante mantener la temperatura constante en la medida de lo posible, aproximadamente a unos 35ºC. Aunque se pueden cocinar, debemos pensar que los germinados en muchas ocasiones se consumen en crudo, por lo que las medidas higiénicas en la manipulación deben ser muy escrupulosas.



Gracias por leerme, espero que te haya resultado útil esta información,

Mario.

 

Por qué chamuscar la carne se relaciona con el cáncer

Tardarás en leer este post < 1 minuto

El cocinado de los alimentos ha permitido a los seres humanos consumir alimentos que de otro modo jamás podríamos haber ingerido. El calor mejora la digestibilidad de ciertos componentes y ayuda a liberar otros tantos responsables del color, sabor y aroma, lo que se conoce como propiedades organolépticas de los alimentos.

Alimentos como el huevo, pescado o carne cruda son un caldo de cultivo ideal para los microorganismos patógenos, aquellos con la capacidad de causar enfermedades. Pero no debemos temer, ya que el calor destruye la mayor parte de estos patógenos, permitiendo que podamos consumir alimentos de forma segura y sin riesgos para nuestra salud.

Sin embargo, el empleo del calor en el cocinado no siempre tiene asociados efectos positivos. En el otro extremo de la balanza, encontramos que la cocción excesiva de algunos alimentos podría estar relacionada con el desarrollo de ciertos tipos de enfermedades como el cáncer.

 

Este artículo forma parte de mi colaboración semanal para la asociación Helping Cáncer. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace.

 

 

Si quieres que escriba para tu marca o empresa, ponte en contacto conmigo visitando la política de colaboraciones del blog

 

Gracias por leerme.

Mario.

 

Beber alcohol en moderación también está relacionado con el cáncer

Tardarás en leer este post < 1 minuto

Actualmente, tenemos bastantes evidencias de que el alcohol no es positivo para nuestra salud. Sin embargo, este forma parte de nuestro estilo de vida desde hace muchos años y está más que arraigado en la gran mayoría de nuestros actos sociales, familiares y culturales.

Uno de los mensajes más repetidos habitualmente en torno al consumo de bebidas alcohólicas, es que se deben consumir con moderación. Sin embargo, este mensaje es bastante ambiguo y disminuye la percepción de la ingesta alcohólica por parte del consumidor, ya que tiende a normalizar su propio consumo y establecerlo dentro de unos límites aceptables que están lejos de ser beneficiosos para su salud.

 

Este artículo forma parte de mi colaboración semanal para la asociación Helping Cáncer. Puedes leerlo de forma completa haciendo clic en este enlace.

 

 

Si quieres que escriba para tu marca o empresa, ponte en contacto conmigo visitando la política de colaboraciones del blog

 

Gracias por leerme.

Mario.

 

Vinagre de Módena: así es realmente el producto que compras en el supermercado

vinagre de modena
Tardarás en leer este post 3 minutos

Hoy ha sido publicada una de mis últimas colaboraciones para El Español, esta ocasión hablamos sobre el famoso vinagre de Módena, ya sabéis ese líquido negruzco que inunda la gastronomía por doquier. El asunto es que, este vinagre denominado tradicionalmente como balsámico que encontramos en los supermercados, no se parece ni de lejos al auténtico vinagre de Módena elaborado tradicionalmente en la región italiana. A continuación te muestro un breve extracto del artículo:



“Desconocemos si es su color, la pátina gastrocool que le persigue, o lo bien que queda salpicando un plato cuadrado con un steak tartar en el centro, a lo Jackson Pollock, pero lo cierto es que el vinagre balsámico (también conocido como vinagre de Módena), se ha convertido en uno de los aliños más populares de la gastronomía allende los mares. Sin embargo, ni todo el vinagre balsámico de color parduzco es realmente como el de Módena ni todo el aceto que encontramos en los supermercados españoles etiquetado como tal es auténtico vinagre de Módena (como el que podemos encontrar en la región italiana, vaya).”

 

 

Puedes leer este artículo de José Andrés Gómez

en el que colaboro haciendo clic aquí, para El Español.



Si has leído el artículo y te has dignado a volver, has hecho muy bien. Ya te sabes la jugada maestra, ¿verdad?. A continuación, y como hago siempre, te muestro las preguntas y respuestas que ofrecí al medio, por si quieres profundizar más en el tema:

En la mayoría de supermercados españoles podemos encontrar vinagre de Módena, ¿pero realmente están elaborados en Módena?

Existen diferentes tipos de vinagres balsámicos en el mercado, que varían desde unos pocos euros hasta un auténtico pastizal. Todo depende del proceso de elaboración y el sello de calidad que posea el producto. Los más caros, los auténticos vinagres balsámicos de Módena son aquellos que poseen una Denominación de Origen Protegida (DOP) y que siguen el auténtico proceso tradicional, con mosto de uva sin rebajar con otros ingredientes, que puede llegar a permanecer hasta 25 años envejeciendo.

Este tipo de producto se elabora plenamente en la región de Módena, aunque también puede elaborarse en la provincia de Reggio Emilia, que cuenta con su propia DOP.

Como término medio, podemos encontrarnos en el mercado con vinagres balsámicos de Módena IGP, Indicación Geográfica Protegida, que es otro tipo de sello de calidad que también destaca la importancia de la procedencia del producto. Aquí, la diferencia reside en que el tiempo de envejecimiento puede variar desde los 3 años hasta los 60 días, un periodo bastante inferior. Además, el producto en sí no posee los mismos ingredientes (lógicamente), sino que se mezcla con vinagre de vino, y colorante E150d caramelo.

Si pone Módena, es que el producto viene de allí, aunque sea parte de él o de su procesado. Otro tema son los fraudes y los posibles engaños que encontramos en productos similares, que únicamente son denominados “vinagres balsámicos”, haciendo que parezcan iguales que los demás aunque no lo son. Además, suelen incluir una cantidad bastante importante de azúcar en su composición, precisamente para adquirir esta textura cremosa que observamos en ocasiones.

¿Cómo es posible etiquetar un vinagre de Módena como tal si no ha sido fabricado allí?

Con que el mosto original provenga de Módena, es suficiente para poder indicar esta procedencia mediante una IGP (Indicación Geográfica Protegida). Es una práctica que está permitida por la legislación. También debemos pensar que si el bote de vinagre nos cuesta 3 euros, muy de Módena no va a ser al 100%.



¿El vinagre de Módena es un aliño saludable?

Los vinagres, en general, pueden ser un perfecto recurso saludable. Eso sí, debemos vigilar en el caso de los vinagres pseudobalsámicos el contenido en azúcar. Este suele ser bastante alto, y además, solemos emplearlo con bastante soltura cuando tenemos una ensalada delante, haciendo que el plato final carezca de cualquier rastro de salud (y de ensalada).

 

Gracias por leerme,

Mario.

 

Estos son los peligros que puedes encontrar en un buffet libre

Tardarás en leer este post 2 minutos

Hoy ha sido publicada una de mis últimas colaboraciones para el medio La Vanguardia, donde se habla de los alimentos que mayores riesgos pueden presentar en un buffet libre. Ya sabéis, esos lugares donde la comida puede permanecer en ocasiones varias horas expuesta a temperatura ambiente. En principio, no debe haber ningún problema en consumir los productos de un buffet libre, siempre y cuando se encuentren mantenidos en las condiciones adecuadas de refrigeración, mediante vitrinas y otros elementos que protejan al alimento del exterior de forma correcta. Recordemos que muchas personas van a manipular estos alimentos, por lo que debemos extremar las medidas de seguridad alimentaria. A continuación te muestro un breve extracto del artículo:



“Aunque en un principio, siempre que se siga la normativa a la hora de manipular y conservar los alimentos, un bufé libre no debería entrañar ningún peligro para el consumidor, es cierto que en verano es conveniente extremar las precauciones. Esto no significa que los bufés no sean seguros, sino que debemos fijarnos en algunos detalles antes de ocupar mesa en uno de ellos. “Hay que tener en cuenta las condiciones de refrigeración y limpieza, así como el buen estado de los materiales como utensilios, vitrinas y recipientes”, señala Mario Sánchez, tecnólogo de los alimentos y creador del blog Sefifood.es.”

 

 

Puedes leer este artículo de Laura Conde

en el que colaboro haciendo clic aquí, para La Vanguardia.



Si has leído el artículo y te has dignado a volver, has hecho muy bien. Para mi gusto, el titular es un pelín exagerado y no se corresponde con el contenido íntegro del mismo. Si lo lees completo estoy seguro de que te darás cuenta, ya que como comentaba anteriormente, no se trata de tener miedo a los buffets, sino de ser conscientes de los riesgos que puede llegar a entrañar si hablamos de seguridad alimentaria y disfrutar de ellos en consecuencia. A continuación, y como hago siempre, te muestro las preguntas y respuestas que ofrecí al medio, por si quieres profundizar más en el tema:

 

¿Cuáles son los principales riesgos de toxoinfección que podemos encontrar en un buffet libre?

El principal peligro reside en que hay muchas personas manipulando la misma comida a la vez, a la hora de servirla. Por ello es vital que la comida se encuentre bien protegida, en la medida de lo posible, con vitrinas y recipientes que garanticen una correcta conservación de los alimentos. No tenemos garantías de las condiciones de higiene de cada consumidor, por lo que debemos extremar las precauciones a la hora de manipular.

 

¿En qué debemos fijarnos para saber si un bufé es de calidad o deberíamos evitarlo?

En las condiciones de refrigeración, la limpieza y en general el buen estado de los materiales como utensilios, vitrinas y recipientes. Suele ser bastante problemático dejar durante un tiempo prolongado preparaciones alimenticias a temperatura ambiente, y esto entraña un gran riesgo para la salud del consumidor.

 

¿Hay algún alimento que, a poder ser, mejor evitar en un bufé?

Si las cosas se hacen bien, no debe haber ningún problema. Aunque alimentos como el huevo o el pollo, si no están adecuadamente cocinados, pueden ser bastante problemáticos al permanecer durante mucho tiempo a temperatura ambiente.



¿Cómo saber si las salsas se encuentran en buenas condiciones?

No basta con el aspecto visual, es primordial que las mismas estén conservadas en refrigeración.

 

Gracias por leerme,

Mario.

 

Hablamos sobre los edulcorantes en refrescos light y zero

Tardarás en leer este post 3 minutos

El pasado lunes fue publicada una de mis últimas colaboraciones para el medio La Razón, donde se cuestiona el empleo de edulcorantes en refrescos con las famosas nomenclaturas “light” y “zero”, así como si estas bebidas son más saludables que sus versiones tradicionales. A continuación te ofrezco un breve extracto del artículo:

“Estos endulzantes son una alternativa para la reducción paulatina del azúcar en nuestra dieta, aunque tampoco es demasiado positivo mantener su consumo a largo plazo”, subraya Mario Sánchez, tecnólogo de alimentos y creador del blog Sefifood. La hipotética ventaja de estas bebidas se centra en la ausencia de calorías vacías que, entre otras cosas, están asociadas al riesgo de padecer obesidad. De esta forma, parece que optar por estas versiones sin azúcar darían lugar a un balance energético negativo, por lo que se adelgazaría, pero no es del todo así.”

 



 

Puedes leer este artículo de Pedro del Corral

en el que colaboro haciendo clic aquí, para La Razón.

 

 

Si has leído el artículo y te has dignado a volver, has hecho muy bien. A continuación, y como hago siempre, te muestro las preguntas y respuestas que ofrecí al medio, por si quieres profundizar más en el tema:

 

¿Qué diferencias nutricionales existen entre un refresco normal, uno ‘light’ y uno ‘zero’?

La diferencia principal es el endulzante que contienen. Por un lado, los refrescos tradicionales contienen azúcar en su composición, mientras que los light y zero poseen edulcorantes para dar el sabor dulce. Los edulcorantes son compuestos acalóricos que sustituyen al azúcar y permiten endulzar sin un subidón extra de calorías. Entre los refrescos light y zero no existe ninguna diferencia, ambos poseen la misma composición, solo que a nivel de marketing están enfocados en públicos objetivos diferentes. Primero surgieron los refrescos light, más vinculados al público femenino, y posteriormente el sector “zero”, dirigido al público masculino.

 

¿Qué otros edulcorantes se están utilizando?

Los habituales en los refrescos light o zero son el aspartamo, acesulfamo K o la sucralosa.

 

¿Son más o menos peligrosos que el azúcar?

No me gusta hablar en términos de peligrosidad, ya que estos productos cumplen estrictos controles de seguridad alimentaria, como el resto de productos alimenticios. Otra cosa es que sean saludables. La últimas evidencias científicas señalan a los edulcorantes como una posible alternativa en la reducción del azúcar en nuestra dieta, aunque por otras razones no es demasiado positivo mantener su consumo a largo plazo. Podríamos decir que son una buena opción para reducir paulatinamente el consumo de azúcar, pero sin considerarlos como un producto saludable.



¿Por qué estas bebidas, a pesar de ser ‘light’ o ‘zero’, siguen engordando?

No es que “engorden” como tal, sino que su consumo a largo plazo está vinculado al aumento de peso. Los edulcorantes modifican aquello que llamamos “umbral del dulzor”, es decir, nuestra percepción del sabor dulce, haciendo que cada vez dependamos más de él y por lo tanto nuestro apetito se estimule ante otros productos menos saludables.

 

Según varios estudios, estos refrescos tienen efectos negativos en la microbiota del estómago en mayor grado que sus variantes azucaradas. Esta interferencia provocaría que se disparasen desórdenes metabólicos como la diabetes o la obesidad. ¿Es correcto?

El estudio de la microbiota humana es un campo de investigación muy reciente, por lo que todavía es pronto para sacar conclusiones. Sin embargo, es cierto que cada vez más estudios señalan que algunos edulcorantes, como los polialcoholes, podrían tener este efecto negativo en nuestro organismo.

 



 

¿Se podría decir que su consumo habitual es tan peligroso como el de un refresco normal?

Peligroso no, insano sí. Los refrescos son productos superfluos y totalmente prescindibles en nuestra dieta, así que cuantos menos consumamos, mejor.

 

 

Gracias por leerme.

Mario.

 

45,535SeguidoresSeguir
13,900SeguidoresSeguir
16,100SeguidoresSeguir
25,391SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad -
Curso WordPress Destakando

Ciencia y Tecnología de Alimentos