¡Hola a todos! Hoy he estado en Onda Regional de Murcia hablando sobre el contenido del último post “¿Cuántos tipos de zumos conoces?“. También hemos tocado el polémico tema del desayuno infantil, que por si no os habéis enterado ha sido uno de los últimos jaleillos en el mundo de la divulgación alimentaria por redes sociales. Podéis consultar más info aquí.
¿Son perjudiciales las palomitas de microondas?
Tardarás en leer este post 2 minutos
En esta ocasión os traigo una colaboración muy pero que muy especial para mí. Tengo el increíble honor de participar en la mítica sección de uno de los espacios de gastronomía y alimentación más épicos y locuelos de la red, el consultorio “Aló Comidista” de El Comidista. Casualmente. No iba a ser el “Aló Comidista” del blog de Dulceida.
A continuación os mostraré la consulta que me fue realizada, así como las respuestas que ofrecí. Por supuesto, os recomiendo acudir al artículo original para gozar de lo lindo con las preguntas de los lectores más trastornados de todo Internet. Os prometo muchas risas.
Puedes continuar leyendo el artículo de Mikel López Iturriaga
donde colaboro haciendo clic aquí, para el consultorio de El Comidista.
Consulta de un tal Julio, para El Comidista
Mi consulta es breve, ¿cuán veraz es la afirmación de que las palomitas de microondas son cancerígenas? Tras una breve búsqueda en google el resultado es alarmante, pero claro, en google todo es cáncer así que necesito información fiable.
Esta fue mi respuesta después de tomarme un trankimazin
Para nuestro regocijo y tranquilidad, esta afirmación es más falsa que un billete de 30 euros. El bulo de que el microondas provoca cáncer lleva corriendo muchos años por la red como la pólvora. No solo con palomitas, sino con todo tipo de productos alimentarios.
Parece ser que el problema está en cómo utiliza el microondas la energía, mediante radiación. Esta propagación de las ondas electromagnéticas es capaz, supuestamente, de alterar nuestro ADN y de modificar estructuras químicas, a la vez que está relacionada con una mayor incidencia de distintos tipos de cánceres, según dicen estos bulos.
Pero hay una cosa que debemos tener en cuenta, y es que existen diferentes tipos de radiación: ionizante y no ionizante. Resulta que la radiación utilizada por el microondas de nuestra cocina es de baja frecuencia o tipo no ionizante, nada que ver con los rayos gamma o los rayos x (radiaciones ionizantes), que sí podrían poner en riesgo nuestra salud.
El funcionamiento es muy sencillo. Estas ondas electromagnéticas se dirigen hacia el alimento en cuestión, provocando una rotación de las moléculas de agua en su interior. Gracias a este movimiento vertiginoso se consigue un aumento de la temperatura por fricción y choque entre las moléculas de agua, provocando un calentamiento global del alimento. Cómo ve usted, nada que ver con el cáncer. Puede descansar tranquilo y pegarse un buen maratón en Netflix con palomitas de microondas. Sin cebarse, a ser posible.
Gracias por leerme.
Mario.
¿Es caviar todo lo que encontramos en el supermercado?
Tardarás en leer este post < 1 minuto“Las bolitas negras que tu cuñado te pone en todo lo alto de los canapés, como para culminar una obra culmen de la gastronomía contemporánea, no son huevas de esturión, sino de lumpo, capelán o mújol, tres pescados bastante más comunes que el primero y, por supuesto, también mucho más baratos.
Según la legislación, está prohibido denominar caviar a un producto distinto de las huevas del esturión (acipenser sturio)”, explica el tecnólogo de los alimentos y divulgador Mario Sánchez, autor del blog Sefifood. La norma está recogida en el Real Decreto 1521/1984, que regula los productos de pesca y acuicultura destinados al consumo humano.”
Puedes continuar leyendo este artículo de José Andrés Gómez
donde colaboro haciendo clic aquí, para El Español.
Gracias por leerme.
Mario.
¿Cuántos tipos de zumos conoces?
Antes de nada tienes que saber que este post tiene un enlace patrocinado. Sí, sabes que soy más transparente que un folio untao en aceite y por eso quiero avisarte desde bien pronto. Los amigos de Panasonic han decidido apoyar mi contenido incluyendo un enlace a su sitio web en estas líneas que hoy escribo, lo cual se agradece enormemente. Sinceramente, no tenía yo constancia de que estos buenos muchachos fueran especialistas en el producto que hoy se viene a promocionar. La verdad que mi abuela nunca tuvo en su poder un exprimidor panasonic, pero viendo la pinta que tienen seguro que se hubiera agenciao uno en su época si hubiera podido.
Antes de que empieces a ponerte tenso, tensa, tense o tensx, también quiero decirte otra cosa. En este post no hablaremos sobre salud. Si quieres saber cuál es mi opinión sobre el consumo de zumos (y la de cualquier sanitario actualizado sobre nutrición que se precie) puedes hacer clic por aquí.
Hoy hablaremos sobre tecnología alimentaria, que cómo bien sabes es una materia algo menos bonita de divulgar que la nutrición, pero tremendamente necesaria e imprescindible para el sustento y desarrollo de nuestra sociedad actual. Se puede divulgar sobre salud pública y también sobre procesos tan complejos y apasionantes como la elaboración del vino, el queso o la cerveza. Todo en su contexto.
Una vez levantadas las cartas, comenzaremos este post preguntándonos…
¿Qué vas a encontrar en este artículo?
¿Qué es un zumo?
Hay muchas definiciones de lo que podríamos considerar un zumo. Para el consumidor podría catalogarse como cualquier bebida obtenida a partir de una fruta, así de simple y general.
Sin embargo, si navegamos entre la legislación europea, española, y algunos códigos alimentarios de referencia, nos encontraremos con clasificaciones un poquito más profundas sobre las diferentes tipologías de zumos que podemos encontrar en el mercado.
La Directiva 2012/12/UE del Parlamento y Comisión Europea entró en vigor en el año 2013, siendo transpuesta en España mediante el Real Decreto 781/2013, por el que se establecen normas relativas a la elaboración, composición, etiquetado, presentación y publicidad de los zumos de frutas y otros productos similares destinados a la alimentación humana.
Esta normativa supuso algunos cambios en el etiquetado de los zumos, así como en su clasificación:
- Se prohibió el uso de azúcar añadido en los zumos de frutas (más info aquí y aquí), sin embargo los néctares podían seguir conteniéndolo.
- Cuando un zumo de frutas estuviera compuesto simultáneamente por la mezcla de 3 o más zumos de frutas distintos, seria suficiente con incluir en la denominación del producto “varias frutas”.
- Hasta 3 años después, y como medida transitoria, se habilitó la siguiente mención en el etiquetado de los zumos: “a partir del 28 de octubre de 2015 ningún zumo de frutas contendrá azúcares añadidos”.
- Los zumos procedentes de una mezcla de varias frutas, zumos a partir de concentrado y néctares obtenidos parcial o totalmente a partir de concentrados debían indicar en el envase de forma clara y nítida, y junto a la denominación de venta del producto las menciones “a partir de concentrado(s)” o “parcialmente a partir de concentrado(s)”.
- Los néctares debían indicar el % mínimo de fruta contenido. También en el mismo campo visual que la denominación de venta.
Zumo de frutas
Podríamos decir que es el producto de mayor calidad organoléptica. Para que nos entendamos, dentro de esta categoría estaría el producto líquido obtenido únicamente por la extracción mecánica de una fruta o la mezcla de varias de ellos. Nada de cosas raras, ni de añadir leche u otras movidas. Zumo de fruta y ya está. Sería el equivalente industrial al clásico zumito de naranja que te escurres en tu casa de buena mañana, cumpliendo con los tópicos (erróneos) de la dieta matutina.
Zumo de frutas concentrado
Este producto se utiliza mayormente como ingrediente, más que como un producto individual y reconocible. A nivel industrial se emplea para la elaboración de otros productos que veremos a continuación.
En caso de que el producto se destine para consumo final, debe haber perdido un 50% de su fracción acuosa. Además, después se puede añadir el aroma, pulpa y otros componentes propios de la fruta de origen para que el sabor se asemeje más todavía.
Supongo que te preguntarás por qué. La respuesta es sencilla. Todo se debe a su método de obtención. Como su propio nombre indica, está concentrado. Esto quiere decir que se elimina parte de la fracción acuosa del alimento, quedando más “chicha”, es decir: azúcares en su mayoría. Este proceso de concentración se lleva a cabo comúnmente en evaporadores mediante aplicación de calor, por lo que es normal que el compuesto pierda componentes termo-sensibles como las vitaminas.
Zumo de frutas deshidratado
Si seguimos un paso más allá en el proceso físico de eliminación de la fracción acuosa de un zumo, obtendremos un deshidratado. Vamos, completamente seco.
No vas a encontrar esta variedad de zumo en su forma más “pura” navegando entre los pasillos de tu hipermercado de confianza, lo habitual es encontrarlo como ingrediente formando parte de algunos productos alimentarios.
Zumo de frutas a partir de concentrado
No, no me estoy repitiendo como el ajo. Resulta que no es lo mismo un zumo de frutas concentrado que un zumo de frutas a partir de concentrado. Nadie dijo que esto iba a ser fácil, amigx.
Este producto sí lo podemos ver con normalidad en los establecimientos. En este caso, hablamos de aquel producto obtenido mediante la reconstitución del propio concentrado. Es decir, cogemos un zumo de frutas concentrado y lo mezclamos con agua hasta obtener un líquido de apariencia y características organolépticas deseables. Al igual que sucedía con el zumo concentrado, también se podrá añadir a posteriori aromas y elementos propios de la fruta original como la pulpa. Incluso se puede utilizar en su composición puré de frutas.
Pero no es tan simple como eso, ya que el zumito debe contener un nivel mínimo de grados Brix según la legislación. Este valor varía según el tipo de fruta y puede consultarse en el Anexo V del Real Decreto 781/2013.

Zumo de fruta extraído con agua
Esta nueva modalidad zumística fue aprobada en el mencionado año 2013 y supuso un proceso alternativo para obtener un mayor rendimiento de la pulpa ya exprimida.
En la práctica, es un tipo de producto que mayormente no veremos en el supermercado, al igual que pasaba con el zumo de fruta concentrado. Será habitual encontrarlo formando parte de la composición de otros tipos de zumos como néctares o zumos a partir de concentrados.
Néctar
Este es el producto de peor calidad organoléptica que recoge nuestro listado. Un néctar está compuesto mayoritariamente por agua, y además permite la adición de azúcares, edulcorantes o incluso miel hasta un 20%. Como indicamos al inicio de este post, un néctar también puede estar formado total o parcialmente por zumos a partir de concentrado. Y al igual que sucedía con nuestros amigos concentrados, también podrán incorporar aromas propios de la fruta o frutas en cuestión, así como otros componentes.
Al estar compuesto principalmente por agua, es lógico pensar que un néctar va a ser más económico que un zumo. También debería ser esperable una calidad organoléptica menor, por lo que no deberías sorprenderte si el Zumo Tropical 1 Litro CopaCabanna que compras en la tienda de la esquina está más aguado que Pedro García, el Hermano Mayor.
Con lo que hemos comentado hasta ahora podrías pensar que no es muy complicado identificar qué es un néctar. Pero hay algo más que aún no te he contado. ¿Y si te dijera que algunos néctares no están etiquetados como tal en el envase?

Productos como el que podemos ver en la imagen superior no muestran en ninguna parte de su etiquetado la palabra “néctar”, sin embargo en la práctica lo son. ¿Es esto legal? Pues parece ser que sí. Si nos fijamos en la denominación del producto veremos que es una: “bebida de zumo de frutas a partir de concentrado. Con edulcorantes. Con vitaminas A, C y E. Contenido de fruta: mínimo 50%”. No es incorrecto porque se está definiendo exactamente qué es el producto. Esto me lleva a pensar que algunos fabricantes evitan la palabra “néctar” en algunos de sus productos porque puede suscitar al consumidor pensamientos negativos. ¿Tú qué piensas?.

Lo mismo sucede con nuestras amigas, las bebidas Bahamas y Florida. Muy exóticas ellas. 2 litracos de supuesto zumo por 1 euro. El chollo del siglo eh. Para nuestra suerte, es obligatorio que los néctares indiquen el contenido de fruta en %de forma clara en el mismo espacio visual que la denominación de venta, véase el título gigante.
Cómo identificar fácilmente un néctar
Debido a todo esto, es habitual que confundamos los néctares con los zumos. Los néctares abundan en los estantes del supermercado y generalmente se compran en mayor proporción por su bajo precio.
Visto lo visto podríamos pensar que es complicado identificar un néctar en el supermercado, ya que como hemos mencionado en los dos casos anteriores no tiene por qué aparecer la palabra “néctar” literalmente.
Pero no sufras, si encuentras alguno de estos 5 elementos en el etiquetado sabrás identificar fácilmente cuando estás delante de un néctar y no de un zumo:
- Contenido mínimo en fruta indicado en %.
- Agua entre los ingredientes.
- Azúcar, edulcorantes o miel en los ingredientes.
- Mención de “sin azúcar añadido”.
- Mención de “contiene azúcares naturalmente presentes”.
Al margen de lo establecido por la legislación, existen otras variedades de lo que coloquialmente conocemos por “zumos”, pero que en realidad no son zumos, como por ejemplo:
Bebidas refrescantes mixtas
Este tipo de productos también se confunde habitualmente con los zumos, de hecho son más próximos a lo que sería un refresco.
Según la legislación aplicable a bebidas refrescantes, estos productos se clasifican dentro de las bebidas refrescantes mixtas: “que están constituidas por bebidas refrescantes y otros alimentos”, como en estos casos la leche.
Smoothies
Estas bebidas a base de frutas y verduras están en auge desde hace varios años, y a pesar de no estar definidas actualmente por la legislación, podríamos decir que se diferencian principalmente de los zumos en su textura. Los smoothies o “batidos” presentan una textura cremosa lograda gracias a ingredientes como purés de frutas, leche o incluso helado.
Es curioso que todavía no esté definido por la legislación qué es un smoothie, sin embargo sí que está aprobado mediante el Reglamento 2017/2470, por el que se establece la lista de la Unión Europea de nuevos alimentos, que la goma guar puede utilizarse en los mismos. Curiosidades de la legislación, ya sabes.
Zumos Detox
Este grupo de productos, técnica y legalmente sí que son considerados zumos. Pero por su “peculiar” publicidad y marketing conviene separarlos del resto de zumos. Todo lo “detox” es peligroso para la salud y forma una falsa idea de desintoxicación carente de todo fundamento científico. Los seres humanos no estamos intoxicados. Tenemos hígado, riñones y otros órganos que se encargan de gestionar nuestros deshechos, por lo que no necesitamos ningún brebaje mágico que nos quite tó lo malo que llevamos dentro.
Por todo ello, estos zumos no deberían entrar dentro de tu cesta de la compra. Si quieres informarte más sobre el tema puedes leer esta colaboración que hice para El Español haciendo clic aquí.
Conclusión sobre los tipos de zumos
Como ves, no todo lo que vemos en el supermercado es zumo ni se le parece. Al igual que sucede con otros alimentos, es muy importante revisar la información que nos ofrece el etiquetado para asegurarnos de que estamos comprando lo que verdaderamente creemos estar comprando.
*Nota: el término “calidad” puede interpretarse de múltiples formas. Existe la calidad nutricional, calidad organoléptica, calidad tecnológica, calidad higiénica-sanitaria… Hoy, cuando hemos hablado de “calidad” nos hemos referido en todo momento a la organoléptica, es decir, al sabor, olor, textura, etc…
Gracias por leer hasta el final.
Un abrazo. Mario.
Recomendaciones sobre la acrilamida y cómo freír sano
Tardarás en leer este post < 1 minuto“La acrilamida vuelve a ser noticia. Esta semana, el Ministerio de Sanidad, en colaboración con la Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (Aecosan), ha lanzado una campaña con el lema “Con la acrilamida no desentones. Elige dorado, elige salud”. El objetivo no es otro que concienciar a la población sobre la necesidad de no cocinar los alimentos en casa más de la cuenta, de tal manera que no se favorezca la aparición de este compuesto tóxico y potencialmente carcinógeno en los mismos.”
Puedes seguir leyendo este post de José Andrés Gómez
donde colaboro haciendo clic aquí, para El Español
Gracias por leerme,
Mario.
Hablamos sobre las fiestas populares y la seguridad alimentaria de sus alimentos
Tardarás en leer este post < 1 minuto“Como cada miércoles durante las últimas semanas, Chicote vuelve esta noche a analizar la seguridad y calidad alimentaria a nuestro alrededor como parte del programa “¿Te lo vas a comer?”. Las últimas semanas se centró en hospitales públicos y en chiringuitos. Esta noche le ha llegado el turno a la comida que se vende en las fiestas populares.
Por ello, hemos querido hablar con dos expertos que nos hablen sobre la importancia de la seguridad alimentaria también en los puestos de las fiestas populares o en las comidas que allí se ofrece. Mario Sánchez (@sefifood), tecnólogo alimentario y Beatriz Robles (@beatrizcalidad), tecnóloga de alimentos y consultora de seguridad alimentaria nos arrojan luz sobre este asunto.”
Puedes continuar leyendo este artículo de Iria Reguera
donde colaboro haciendo clic aquí, para Vitónica.
Gracias por leerme.
Mario.





















