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Los mitos del microondas en alimentación

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¿Anhelas saber cómo narices funciona un microondas? ¿Ansías conocer la verdad tras los mitos que rodean al elemento más emblemático de la cocina de un universitario? Si quieres saciar todas las dudas relativas al cariñoso apelativo más común entre las chonis de tu barrio, quédate conmigo por aquí, que vamos a intentar solucionarlas.

Primero, ¿qué es un microondas?

Un microondas es un bicharraco metálico que produce ondas electromagnéticas a través de un aparato llamado magnetrón, (como el arma de Ratchet y Clank) de unos 2,45 GHz, consideradas estas ondas de alta frecuencia, al igual que las visitas de Kiko Rivera a un local de lucecitas.



¿Cómo funciona el microondas?

El funcionamiento es sencillo. Cuando pones en marcha el microondas, las ondas electromagnéticas que son liberadas por el magnetrón hacen rotar a las moléculas de agua que contiene el alimento, generando fricción entre ellas a un ritmo bastante sabrosón, y haciendo que la temperatura global ascienda debido al rozamiento generado en este frenético movimiento.

Posteriormente, el calor generado se transmite al resto del producto por conducción. Si introduces un elemento carente de agua en su composición, probablemente conseguirás que se caliente menos que Aless Gibaja en la mansión Playboy.

Y… realmente no hay mucho más que contar sobre su funcionamiento, como veis es bien sencillo y no se requiere de un doctorado para comprender que esta técnica culinaria no tiene ningún peligro para nuestra salud.

¿El microondas destruye los nutrientes?

El microondas no destruye los nutrientes de los alimentos. Es más, es una de las técnicas de cocinado menos agresivas en cuanto a la pérdida de nutrientes. Como bien sabemos, con la aplicación de calor los nutrientes tienden a desaparecer durante el cocinado, sin embargo con el microondas esto sucede en mucho menor grado. Porque como bien hemos explicado arriba, en el microondas lo que se produce es una rotación de las moléculas de agua existentes en los alimentos. No consiste en una aplicación externa de calor que puede influir en algunos compuestos termosensibles, como en el caso de la fritura en sartén o el horneado donde la transmisión del calor puede darse por conducción o convección, y que posteriormente se transmite a todo el alimento por conducción.



Los bulos en Internet sobre el microondas

A pesar de que la evidencia científica ha demostrado a lo largo de los años que las creencias arraigadas con respecto al microondas son totalmente falsas, siguen existiendo a día de hoy existen algunos bulos bastante extendidos por la red exentos de un ápice de «fuste»:

Si metes algo metálico en el microondas explota

Pues no, si esto fuera así la vida sería una continua canción de Rafaela CarráExisten numerosas pruebas gráficas en la archiconocida plataforma de vídeo YouTube donde podéis bucear a vuestro antojo y comprobar lo que os cuento.

La explicación científica al chisporroteante efecto producido al introducir elementos metálicos dentro de un microondas, reside en que los utensilios metálicos sufren una aceleración de los protones que contienen en su estructura, debido a que son elementos polares con cargas electrónicas opuestas, como cuando entras al Primark con un bolso del Zara y te pita la alarma.

Cuando «eh calentóh» hace que se muevan frenéticamente los electrones se producirán chispas en el interior del microondas, las cuales rebotarán sin cesar contras las paredes metálicas del microondas. El microondas no se va a romper ya que se encuentra protegido internamente por capas de metal que evitan cualquier tipo de daño.

Los hámsters explotan dentro del microondas

Hay gente en Internet que mete el hámster de su hermana al microondas debido, probablemente, a algún tipo de venganza fraternal con el fin de que explote. Estate quieto, imbécil, no conseguirás que esto suceda. Lo único que pasará es que el pobretico roedor sufrirá de lo lindo porque literalmente lo cocerás internamente, y tú, insensato, sufrirás mi implacable ira.

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Pray for el pequeño bigotitos.

Los alimentos que se meten al microondas son radioactivos

Ya quisiera Stan Lee. Esta afirmación carece de todo sentido ya que la radiación que produce el microondas es un tipo de energía totalmente distinta, denominada como radiación no ionizante.

El tipo de radiación que habitualmente entraña riesgos para la salud se conoce como radiación ionizante, y es donde se ubican los rayos x o los rayos gamma. La radiación del microondas pertenece a un rango electromagnético que nada que ver con mutaciones, alteraciones del ADN y mucho menos con alimentos transgénicos, que os veo venir.

Los alimentos y el propio microondas dan cáncer

Otra barbaridad más. Como si el desarrollo de un cáncer fuera algo tan sencillo. Hoy en día parece que cualquier cosa te puede dar cáncer, hay quien dice que leer mis artículos también lo provocan. La única forma de incrementar la posibilidad de que se desarrolle un cáncer en tu organismo es, supuestamente, si recalientas demasiado un alimento, ya que probablemente lo quemarás y favorecerás la aparición de compuesto carcinogénicos, como los HAP y la acrilamida.

En ningún caso aumentará tus opciones cancerígenas por utilizar en tu vida cotidiana el microondas, a pesar de la creencia popular de que la radiación se escapa por la puertecicha del electrodoméstico. Por si acaso, no te quedes mirando patidifuso como la tila da vueltas en el engendro metálico. No por la radiación, sino porque cada vez que lo haces pareces imbécil.

Mensaje para Greenpeace: ninguno animal ha sufrido daños derivados de las bromas aquí contempladas.



Artículos interesantes:

http://www.muyinteresante.com.mx/preguntas-y-respuestas/15/08/12/metal-microondas-porque-no/

http://www.lavanguardia.com/vivo/nutricion/20170517/422503495482/es-malo-calentar-la-comida-en-el-microondas.html

*Si quieres saber más sobre las ondas visita el blog del primo de Sheldon Cooper, el Físico Loco.

(19 septiembre 2019): gracias al lector @aparicioferny en Instagram por sus correcciones técnicas respecto al efecto producido por las ondas electromagnéticas en las moléculas de agua. Realmente no se produce una vibración en las moléculas de agua, sino una rotación en las mismas seguida por una fricción la cual produce la generación del calor.

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