Los alimentos están formados por hasta tres clases diferentes de macronutrientes: las proteínas, las grasas y por último los glúcidos o hidratos de carbono, también denominados como carbohidratos.
Este último grupo cobra especial interés en algunos contextos específicos como por ejemplo la práctica deportiva, donde puede ser interesante aumentar el consumo de dichos carbohidratos para cumplir con ciertos objetivos relacionados con el rendimiento y la obtención de energía.
En el artículo de hoy nos centraremos en los carbohidratos simples y complejos que encontramos en la composición de los alimentos y en cómo influye su elección en los diferentes propósitos y objetivos nutricionales para la población general.



















