Nos encanta comer a todas horas. Disfrutamos consumiendo cantidades ingentes de alimentos cuál oso panda humanizado con sus platos de bambú, pero rara vez reflexionamos sobre los recipientes que contienen a nuestra estimable comida.
¿Vale cualquier envase para almacenar alimentos? ¿Puedo fabricarme mis propios platos con cartulina y un poco de pegamento en barra? Pues va a ser que no. Bueno, como poder, puedes. Pero no es la mejor idea del mundo. Sobre todo si vas a comerte una sopa.


















