Es innegable que actualmente vivimos una epidemia de obesidad en todo el planeta. Cada vez se revelan índices de obesidad y enfermedades metabólicas más alarmantes, y esto se debe en gran medida al consumo de alimentos ultraprocesados.
Aunque, siendo estrictos, estos productos altamente procesados se parecen bastante poco a lo que todos identificaríamos como alimento. Muchos profesionales sanitarios discuten sobre si el incremento de procesados en nuestra dieta puede acarrear problemas para la salud; sin embargo, es importante aprender a diferenciar entre los distintos grados de procesado que sufre un alimento. No es lo mismo un tarro de legumbres en conservas que una bolsa de patatas fritas.
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Gracias por leerme.
Mario.

















