Tardarás en leer este post < 1 minuto

Esta semana ha sido muy dura para mí. Tuve problemas graves en casa con un inquilino inesperado. Alguien que no aceptaba su hora de partir y que se aferraba con fuerza a la vida útil en el frigorífico.

Pero ya basta. Hoy por fin me he plantado frente a él y lo he echado de casa. Estaba más duro que una despedida en el aeropuerto. Adiós, maldito roscón.

Rate this post

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.